¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes y con nuestro tiempo?
21 - Febrero - 2011

Las personas dedican una gran parte del tiempo libre del que disponen en redes sociales

     La red social de facebook, de ser un país, sería el tercero más poblado del mundo con más de 600 millones de “habitantes”. Este dato nos permite hacernos una idea de las dimensiones sociales que está alcanzando el mundo de internet en general, y el de las redes sociales en particular. Otras redes como Twitter ya cuentan con 200 millones de usuarios, en youtube diariamente se ven 1.900 millones de videos y casi un 30 % de la población mundial es internauta. El mundo de la comunicación ha cambiado de forma radical, también el del consumo y la creación, ahora cualquier persona se convierte en creador de su obra, se generan miles de contenidos y se intercambia información de forma masiva e instantánea. Las redes sociales también han jugado un papel esencial en las revueltas sociales que se están viviendo en varios países árabes.

     La red nos ofrece un inmenso abanico de posibilidades que hay que conocer y al que hay que aprender a adaptarse como lo está haciendo la sociedad en todos sus niveles: político, económico, cultural y educativo. Pero no todo es positivo en la red, cada vez son más las advertencias para que seamos precavidos y protejamos nuestra intimidad. Las redes sociales son un peligro para los millones de adolescentes que exponen su vida privada de forma descuidada e irresponsable. De todas formas, en este artículo no voy a detenerme ni en los aspectos positivos de la red, ni en los riesgos de la privacidad, sino que me gustaría alertar sobre dos peligros que me parecen más sutiles que el anterior pero que, precisamente por eso, se convierten en una serie amenaza ante la que debemos actuar.

     El primero tiene que ver con nuestra administración del tiempo. Jaime Fernández en un artículo publicado Protestante Digital, “Ser nadie: sin facebook ni twitter” alertaba sobre la cantidad de personas “a las que se les escapa la vida delante de una pantalla” y viven “atascadas en información que no tiene ningún valor”. Las redes sociales, mal utilizadas, son un instrumento ideal para perder el tiempo de forma alarmante. Cada usuario de facebook tiene una media de 150 amigos, por lo que seguir sus muros supone una cantidad de tiempo que resulta un lujo en medio de una sociedad que nos lleva a un ritmo frenético. Pero si a esto le añadimos la cantidad de tonterías y de comentarios insustanciales que llenan los muros de facebook o los juegos tipo encuestas llenos de preguntas banales y soeces, la necesidad de ser sabios en el uso de las redes sociales se convierte en una necesidad prioritaria. El apóstol Pablo, en la epístola a los efesios, ya nos advertía que debíamos “aprovechar bien el tiempo, porque los días son malos”. Debemos priorizar y dar tiempo a las relaciones que resultan esenciales y que valen la pena.

     El segundo peligro, y más preocupante aún, tiene que ver con la esencia de internet, “la multitarea”. Nicholas Carr autor del libro “Superficiales, ¿qué está haciendo internet con nuestras mentes?”nos advierte en una entrevista publicada en Babelia sobre los peligros de una red que “nos incita a buscar lo breve y lo rápido y nos aleja de la posibilidad de concentrarnos en una sola cosa”. No todo es negativo, la multitarea nos convierte en seres más eficientes para procesar información, algo que puede resultar muy útil, pero a la vez produce mentes “menos capaces para profundizar en esa información”. De esta forma, en palabras de Carr “no solo nos deshumanizan un poco sino que nos uniformizan". Creo que aquí está el gran peligro de internet, por una parte darnos una sensación de libertad y de control, pero por otra nos incitan a comportarnos de una determinada manera, nos obligan a actuar como ellos quieren.

     Carr afirma que como sociedad, el sistema está impuesto y ya no hay vuelta atrás, pero como individuos todavía estamos a tiempo. En definitiva, somos responsables de lo que hacemos con nuestra mente y con nuestro tiempo. Los cristianos tenemos la responsabilidad de analizar nuestras vidas y saber decir que no a todo aquello que no nos conviene. Nuevamente, el apóstol Pablo nos exhorta en Romanos 12 a “no conformarnos a este siglo y renovarnos por medio de la renovación del entendimiento”. Esto requiere detenernos, cribar la información, reflexionar y analizar, algo que choca con la filosofía de internet, donde reina la saturación y la dispersión.

     Debemos elevarnos sobre la superficialidad, ser sabios para aprovechar bien el tiempo del que somos administradores y responsables ante Dios. Además es necesario, en ocasiones, el saber desconectar, dejar de ser multitareas y seguir los consejos de los salmistas, “guarda silencio ante Jehová, y espera en él” (Salmo 37:7) y “meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad” (Salmo 4:4).





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