El Trabajo
P. Blanco Rodríguez
09 - Noviembre - 2007

En la imagen vemos a un agricultor trabajando la tierra.

     … mucha gente piensa equivocadamente que "trabajar" es un castigo que Dios puso a la humanidad como consecuencia de comer el fruto del árbol prohibido?

     El propio libro de Génesis, que relata este suceso, dice en el capítulo 3:17-19, que Dios condenó el hecho de que el hombre desobedeciera su mandato y comiese del árbol, diciéndole "con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste tomado, polvo eres y polvo serás tornado" (versión Reina Valera de 1909).

     Esta es la frase por la que muchas personas piensan que en el Edén no se trabajaba. Sin embargo, el capítulo 2 y versículo 15 de Genesis, dice: "Tomo, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardara". Por tanto, en el Edén ya estaba constituido el trabajar como algo productivo y de utilidad, que no suponía fatiga ni castigo el llevarlo a cabo.

     Si ya había que trabajar antes del pecado de Adán y Eva ¿Donde está la diferencia? Pues en la necesidad de tener que hacerlo para sobrevivir. Justamente lo que hace que un trabajo cualquiera sea una carga, es que se convierte en una necesidad los frutos o redimientos que de él se consiguen, ya que en caso de no trabajar los frutos no llegan solos. A diferencia de lo que sucedía en el Edén antes de la desobediencia de Adán y Eva, que trabajaban, pero su abastecimiento no dependía de una forma determinante del trabajo que hiciesen, puesto que tenían de todo a su alcance.





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