"Soy Leyenda" y su trasfondo
P. Blanco Rodríguez
14 - Agosto - 2009

Imagen de la película en la que se aprecia el mensaje "God Still Love Us"

     Cuando se estrenó esta película y fui a verla al cine me causó una muy buena sensación. Es entretenida… tiene suspense… acción… Estarás pensando en que si está en un web como esta, tiene que tener algo que a simple vista quizás no percibiste.

     “Soy Leyenda” es una de tantas películas que tienen un gran paralelismo bíblico, en las que su director o guionistas han intentado plasmar en el mensaje, ciertos aspectos cristianos que dejan una sensación distinta en el trasfondo de la cinta. (En otra ocasión podemos comentar películas como Matrix o El Show de Truman… en las que también se puede apreciar estas cosas).

     Mientras los créditos iniciales empiezan, de fondo se puede oír una entrevista de una reportera de la tele a una científica, en la que ésta presume de haber conseguido la cura del cáncer en el 100% de las pruebas hechas en humanos. La clave está en su tratamiento, que consiste en obtener una cura partiendo de una enfermedad como es el sarampión (según la versión que veas puede ser viruela u otro virus). En esta sencilla introducción a la película hay un paralelismo con el texto de Génesis entre Eva y la Satanás.

     En ambas situaciones se utiliza algo malo que supuestamente va a reportar algo bueno. En la película una enfermedad como cura ¿? En la biblia, desobedecer a Dios para ser igual a Él ¿?. Estamos ante una completa antítesis. Otra similitud radica en que en ambas situaciones denotan ambición de ser iguales a Dios; Eva y Adán querían ser como Dios (Génesis 3:2-5) y la científica quería el poder de hacer y deshacer a su antojo, en su forma de actuar se rebelaba contra el carácter caduco de las personas. En ambas situaciones después de haberse extralimitado los personajes vienen las consecuencias: con Adán y Eva el surgimiento del pecado, la separación de Dios y la muerte física; con la científica la destrucción del mundo tal y como se conocía.

     La película da un salto en el tiempo. Pasados trece años la ciudad de Nueva York aparece totalmente desierta y visiblemente deteriorada. Este panorama se rompe de golpe con el actor Will Smith (Robert Neville) conduciendo un flamante deportivo, al derrapar en una curva (más o menos sobre el minuto 4 o 5) se puede leer en inglés el siguiente mensaje “ God Still love us” que traducido es Dios todavía nos ama. Dos mundos que han sido destruidos por acciones de rebeldía contra el orden de las cosas diseñado por Dios, tienen las consecuencias de sus actos, y pese a lo triste de sus circunstancias, pueden contar con Dios, porque el amor de Dios sigue ahí.

     La película continua y empieza a verse la diferencia entre el protagonista, que sólo anda de día cuando hay luz, y las personas que están contaminadas por ese virus agresivo, que rehúyen la luz, el día y sólo quieren andar cuando hay oscuridad. Juan 3:19-21 “Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.

     La película continúa con la aparición de dos nuevos personajes, una chica y un niño, que entran en contacto con el protagonista. En una escena la chica baja al laboratorio de Robert Neville (Will Smith) y al ver la degeneración que han sufrido las personas contagiadas por el virus, exclama: “Dios mío”, a lo que Robert contesta que Dios no ha hecho esto, si no nosotros. Muchas personas echan la culpa a Dios por lo que acontece en el mundo. Le atribuyen esa responsabilidad. ¿Por qué morimos? ¿Por qué caemos enfermos? ¿Por qué hay tanto mal? Lejos de aceptar nuestra culpa, las personas deciden echar esa culpa a Dios. En la película, una científica hizo el virus. En la realidad, los hombres hicimos que el pecado rompiera nuestra relación con Dios.

     Otro momento especial de la película es cuando la chica insiste a R. Neville a que los acompañe en su viaje hacia un lugar que hay al norte en donde hay una colonia de supervivientes. El protagonista se resiste a aceptar esa posibilidad porque durante 13 años ha vivido sólo, no ha visto a más personas. Está tan endurecido por sus convicciones que el hecho de que esté hablando con dos no le es suficiente evidencia de que hay personas sanas y que la colonia existe. Traducido a nuestra realidad, las personas quieren reconocer la realidad en la que han sido enseñados: La muerte es el final y no hay más vida que esta. Da igual que Dios se haya revelado por medio de la creación, por medio de la inteligencia con que ha sido diseñada cada ser viviente y cada ciclo de la naturaleza, la complejidad en la que está formada una persona, repleta de multitud de elementos y todos necesarios para que el cuerpo funcione correctamente… Estas personas, simplemente, carecen de esperanza y de fe, la misma que le falta a Neville. La chica insiste en hacer comprender a Neville que no es una casualidad el por qué de las cosas, que Dios tiene un plan. Sin embargo Neville acaba concluyendo que si el 90% de la población mundial está en las sombras, y no sólo eso si no que ha atacado al otro 10% hasta arrastrar a muchos y reducir a un número insignificante de personas “sanas”… Dios no puede existir. Es una incoherencia que previamente reconociese a Dios y después declarase su inexistencia, pero las personas reaccionamos según las circunstancias que nos rodean. El apóstol Pedro desenvainó la espada para librar a Jesús cuando iba a ser prendido y poco tiempo después negó conocerle.

     Casi al final de la película, Neville descubre la cura e intenta explicar a los contagiados que tiene la solución para sus vidas. Sin embargo, ellos carentes de entendimiento prefieren estrellarse contra un muro antes que escuchar lo que les puede salvar la vida.

     Al final Neville reconoce que la aparición de la chica y el niño no es fruto de la casualidad. Su sacrificio pretende brindar la oportunidad de salvación para los que viven en la oscuridad. La existencia de la colonia es la culminación de la esperanza.

     La película es un llamado a brillar en la oscuridad que rodea a este mundo. Si bien el tema central es el amor, tanto la fe como la esperanza están presentes en toda la película.





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