La Gran Desconocida
23 - Abril - 2009

La oscura Federación que representa a los evangélicos españoles

     Hace muchos años que llevo avisando en vano a quien quiso oírme del peligro que constituiría el asentamiento de la FEREDE para los evangélicos españoles. Advertí que la creación de un organismo de esa naturaleza no era un proyecto, ni una aspiración, ni una necesidad del pueblo evangélico, sino el proyecto, la aspiración y objetivo de un partido político concreto, el PSOE, y de su afán por controlar y penetrar las estructuras de movimientos ciudadanos, algunos de los cuales son los grupos religiosos. Pero es más, en el caso religioso, aparte del propio deseo de un control político, ese partido cuenta casi desde sus orígenes con un proyecto ideológico concreto, diseñado por elementos y grupos internos ligados a la masonería, que gozan de una gran influencia dentro del partido y también dentro de algunas denominaciones evangélicas en España.

     Puedo asegurar delante de Dios que mi denuncia no estuvo nunca basada en una simpatía ó antipatía política ó adscripción a algún otro partido, de la que estoy exento. También es conocida mi posición de que como ciudadanos del reino de Dios, y peregrinos, los que son de Cristo no deben compatibilizar los intereses de Dios con los del mundo y militar en partidos políticos, porque no se puede servir a dos señores. (Mt. 6:24). Y mucho menos a la masonería u otras organizaciones semejantes, pues además, los hijos de Dios se distinguen porque andan en luz, y no en tinieblas ni en organizaciones secretas de obediencia jerarquizada para oscuros intereses, (1ª Jn. 1:5-7). Así que mi denuncia sería idéntica si quien estuviese detrás de una organización como la FEREDE fuese cualquier otro partido de semejante o contraria ideología. Pero la terca realidad dice que es el que es, aunque eso moleste a algunos que están comprometidos ideológicamente ó por militancia al mismo.

     Recuerdo una conversación de 1993 con el portavoz de las AAHH en la FEREDE, en el curso de la cual le advertí de mis temores por los derroteros que iba a seguir la Federación, y de las consecuencias que ocasionaría, además estar unidos en un organismo con denominaciones tan dispares en lo doctrinal, e incluso junto con alguna secta que no tenía nada que ver con los evangélicos, como la IASD. Pero el portavoz de las AAHH me expresó su posición, compartido por la mayoría de las Asambleas, de que era mejor estar dentro que no estar. Y que desde adentro se podría influir para reconducir a la Federación para que no derivase hacia los nefastos derroteros que yo temía. Semejante argumento me expusieron otras personas a las que yo previne para que no entrasen a formar parte de las estructuras autonómicas de la FEREDE a través de los Consejos Evangélicos. El resumen parecía ser que yo era muy pesimista en mis previsiones, y que cualquier hipotético daño de los que yo apuntaba podría ser controlado ó evitado estando en el interior de la Federación.

     Apenas tres años más tarde, aquel mismo hermano ya se había convencido de que la marcha de la Federación era imparable en su hoja de ruta, y que su conciencia cristiana le impedía permanecer por más tiempo siendo cómplice del proyecto. Así que informó a las AAHH de sus temores, renunció a su cargo, e incluso la propia iglesia de la que era anciano se dio de baja de la FEREDE.

     Lamentablemente la decisión de las AAHH no fue acompañar al que había sido su representante y contado con su confianza, en la decisión de abandonar el organismo, sino que simplemente cambiaron de representante. Como nada cambió en la FEREDE, se puso de manifiesto que el nuevo portavoz, el Sr. Aparisi parecía tener una conciencia no tan escrupulosa como la de su antecesor en el cargo, pues le permitía no solo seguir alegremente dentro de la Federación, sino incluso disfrutar ocupando la Presidencia tiempo después.

     Lo peor de la situación es que todo lo que representa la FEREDE, y los CEA, es algo que se ha hecho a espaldas y en ocultación a la mayoría de los miembros de las iglesias evangélicas a las que representan, que no se enteran de nada de lo que hacen, ni de lo que tratan, ni mucho menos de lo que hay detrás. En el próximo artículo trataré este asunto, que es bien antiguo, de la práctica general de privar a las congregaciones de creyentes de sus derechos, establecidos en el modelo apostólico, en la enseñanza de Jesús, y con la aprobación del Espíritu Santo.

     Esta causa fue la que me ha movido a promover una iniciativa para hacer conocer al pueblo evangélico español que es la FEREDE, como funciona, como se constituyó, así como toda la información que se le ha hurtado, en la mayoría de las ocasiones con mala conciencia y deseo premeditado de ocultación. He comprobado que más del 80% de los creyentes que pueblan las iglesias no tienen ni idea de las cuestiones fundamentales de este organismo, que dice que los representa y que hace comunicados ó negocia en su nombre. Mi único interés es que nadie pueda decir algún día: “yo no supe lo que estaba pasando”, (Pro. 24:12).

     La semana próxima tendré preparado, y haré público, el cuestionario con todas las preguntas recibidas y otras de mi propia iniciativa, que irán precedidas por un comentario para que cualquier lector aunque desconozca todo, pueda orientarse.

     Yo no sé si la FEREDE decidirá contestar a todo, a parte ó a nada del cuestionario. Ni siquiera si me recibirán. Pero esa ya no es mi responsabilidad. Mi pretensión es que desde el mismo planteamiento de las preguntas, se abra una vía que permita a cualquier creyente inquirir a los representantes de su iglesia local, abrir debates internos y, finalmente, cuando consiga los elementos de información necesarios y bajo su propia responsabilidad tomen sus propios posicionamientos.

     Algunas personas vinculadas a los CEA han comentado que yo puedo ser un instrumento perturbador partidista al servicio de la AEE, que en los últimos tiempos mantiene un cierto enfrentamiento con la FEREDE. Me ha hecho gracia esta especulación, porque no pertenezco a la AEE. Es más, mi opinión sobre la postura de la AEE con relación a la FEREDE, en forma de parábola sería la de compararlos con un equipo de técnicos que han detectado que un rascacielos fue construido con cemento infectado con aluminosis, pero que en lugar de pedir su demolición, estén dispuestos a callarse y aceptarlo siempre que les den un ático para ellos en el propio edificio.

     Así que, voy a aprovechar este artículo para que quienes andan buscándole tres pies al gato ó sospechando de conspiraciones le den descanso a sus neuronas:

     En primer lugar, lo hago por mi compromiso en la defensa del evangelio de nuestro Señor Jesucristo, quien tuvo compasión de mí, me salvó por su gracia y me ha hecho digno de honrarle contendiendo por la fe que ha sido una vez dada a los santos (Jud. 3). Y porque muchos falsos hermanos han entrado entre nosotros para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, y conducirnos de nuevo a la esclavitud de una religión (Gal. 2:4).

     En segundo lugar, por mis padres, que han servido a Dios con sus vidas y bienes, sin cobrar nunca ni un céntimo por su labor en la mies de Cristo, ni aspirar a ostentar cargos de ningún tipo, habiendo sido instrumentos preciosos para salvación de muchas personas, y ejemplo para muchas otras. A la vez que doy gracias a Dios, porque los ha llevado a su presencia sin el padecimiento de ver todo el mercantilismo y politiqueo que se ha instalado en el pueblo evangélico español, tan alejado de los planteamientos de su fe, y de los valores que transmitieron en su vida, en años difíciles y de persecución.

     En tercer lugar, por mis hijos, a quienes hemos instruido en los caminos de Dios, para que le sirvan con integridad de corazón, conforme a la verdad del evangelio. Para que se puedan mantener alejados de quienes buscan manipular, medrar, hacer mercadería de los creyentes por ambición, ya sea de poder, por interés político ó por ganancia, para que se mantengan vigilantes discerniendo a quienes buscan lo suyo propio, y no lo que es de Cristo Jesús. (Fil 2:21).

     En cuarto lugar, por aquellas personas a las que le he predicado el evangelio no pretendiendo nunca que saliesen de una Babilonia para entrar en otra, semejante ó peor.

     En quinto lugar, por aquellos jóvenes a los que tuve el privilegio de instruir en la escuela dominical, y hablarles de la doctrina de nuestro señor Jesucristo, para que formasen parte de un cuerpo espiritual, cuya característica es absolutamente opuesta a las organizaciones mundanas, que tienen príncipes deseando y conspirando para enseñorearse de ellos, y grandes que buscan someter a los creyentes bajo su potestad (Mr. 10:42-45). Para recordarles que han sido comprados por precio para nunca más volver a ser esclavos de los hombres (1ª Cor. 7:23); para que no renuncien nunca a los privilegios de información y participación en las decisiones, que también manan de la cruz, como miembros también de iglesias locales (Hch. 15:22); para que vean como esa libertad está amenazada por lobos rapaces que si pueden no perdonan al rebaño (Hch. 20:29-30).

     Glosario de términos empleados:

     AEE – Alianza Evangélica Española.

     AAHH – Asambleas de Hermanos.

     CEA – Consejos Evangélicos Autonómicos.

     FEREDE – Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España.

     IASD – Iglesia Adventista del Séptimo Día.

     PSOE – Partido Socialista Obrero Español.





Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información> | Y más