En defensa de la FEREDE...
19 - Mayo - 2009

Probablemente la Torre de Babel sería el grafico más apropiado para la FEREDE

     …nos escribe un visitante de nuestra web, con el siguiente contenido:

     > Subject: FEREDE

     > Date: Fri, 15 May 2009 15:29:19 +0200

     >

     > Nombre: ANONIMO

     > Email: anonimo@yahoo.es

     > Fecha: 15:29 - 15-May-2009

     >

     > Contenido:

     > Me parece muy interesante vuestra pagina web, y espero que mediante esta web, el Señor pueda bendeciros mas y llegar a tanta gente que no le conoce. Os doy las gracias por vuestra labor en la obra de Dios.

     > Pero me parece indignante el ataque que publicáis sobre FEREDE.

     > En vuestro titulo os denomináis evangélicos, y FEREDE, como federación de entidades religiosas de ESPAÑA, ha hecho una elaboradísima labor en la obra de Dios desde que se creó. Tanta si la iglesia esta adscrita como si no, FEREDE defiende los derechos de la Iglesia evangélica frente al Estado español, donde los derechos de la Iglesia Católica no son equitativos con la Iglesia protestante.

     > Pero si habláis de FEREDE por lo menos tened la sensatez de hablar de lo que es y no limitaros a la \\\"jerarquia\\\" que tiene, porque básicamente, cualquier visitante se puede ver confundido y puede llegar a tener una visión distorsionada del objetivo de FEREDE.

     > Me parecería interesante que publicareis otro artículo sobre lo que es FEREDE en si.

     Alguien nos escribe con el propósito de amonestarnos por nuestra poca “sensatez” al hablar de lo que es la FEREDE, por limitarnos según él “a la jerarquía”, y que por esta causa algún visitante puede ser confundido y llegar a tener una visión distorsionada del objetivo de la FEREDE. Así que expresa su malestar y le parece “indignante” lo que considera un ataque a la institución, pues, según él, como federación ha hecho una elaboradísima labor en la obra de Dios desde que se creó.

     Soy de la opinión de que cuando uno es amonestado de semejante manera por alguien que se sitúa del lado de la obra de Dios, debe tomarlo en cuenta. No puede darse la callada por respuesta, sino con humildad y respeto ofrecer las explicaciones oportunas que procedan al caso. Y eso decidí hacer a título personal, pues la web jeitoledo.com como tal no es responsable de las opiniones de sus colaboradores. Lo que sucede es que cuando intento enviarle mi respuesta me encuentro con dos problemas: El primero es que nuestro comunicante no da su nombre, sino que escribe de forma anónima. Esto me sorprende porque me parece contrario a una sana praxis evangélica, pues los verdaderos cristianos se caracterizan por andar en luz, y no ocultos en las tinieblas del anonimato. “Porque si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en las tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad” (1Jn. 1:6). “Y porque nadie pone en oculto la luz encendida, ni debajo del almud, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz” (Lc. 11:33). Así que publico su mensaje y mi respuesta para cumplir con aquello de Lc 12:3, “que todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas”. Público pues queda. Además, en segundo lugar, porque sorprendentemente en alguien que se dice cristiano, nuestro comunicante escribió en su mensaje una dirección e-mail que es falsa e inexistente. Así, aunque un simple email no es algo representativo del sentir y de la forma de actuar de quienes están encantados con la FEREDE es, sin embargo, sintomático. La FEREDE con respecto al pueblo evangélico llano resulta algo que se relaciona con la ocultación y el temor.

     Ahora, entrando en la materia del contenido, nuestro anónimo amigo se refiere a la “elaboradísima labor de la FEREDE en la obra de Dios desde que se creó”. Y aquí ya sentimos una profunda discrepancia. Es cierto que la FEREDE ha intentado siempre presentarse como la heredera natural de la Comisión de Defensa Evangélica que se creó en 1956. La actividad de la Comisión de Defensa en la consecución de ampliar los espacios de libertad para las iglesias evangélicas y para los evangélicos en particular ha sido innegable, sobre todo a partir de la toma de posesión como ministro de AAEE del Sr. Castiella, pues coincidió con una etapa de apertura del régimen, junto con los nuevos vientos que soplaban tras el Concilio Vaticano II. Después de la muerte del general Franco, la Comisión de Defensa desarrolló una excelente actividad trasladando a los encargados de la redacción del proyecto de Constitución, y a los partidos políticos, que estaban estrenando actividad, las aspiraciones de libertad e igualdad de los evangélicos españoles, y de la necesidad de que la nueva Constitución consagrase esos principios, y la separación de la sociedad Iglesia Católica-Estado Español que había sido uno de los pilares de la Dictadura para perseguir a los evangélicos españoles y coartar sus libertades.

     Tras aprobarse la Constitución en 1978, y desarrollarse la nueva ley de Libertad Religiosa de 1980 nacida a su amparo, la Comisión de Defensa Evangélica había concluido la razón de su existencia. Ahora los evangélicos ya contaban con un marco legal al que acudir, en caso de ver lesionados sus derechos reconocidos. Podía ser el momento de las gratitudes, y para dedicarse a aquellos objetivos para los que habían clamado por libertad. Ya eran iguales ante la ley, podían reunirse sin problemas, abrir locales, editar publicaciones de todo tipo, celebrar actos públicos, casarse sin impedimentos, poner los nombres que quisieran a sus hijos, no estar discriminados a la hora de acceder a la función pública, tener acceso a centros públicos sanitarios, carcelarios, jurar la bandera en un acto ajeno a la tradicional misa castrense, etc. algunas de las cuales ya provenían de la ley aperturista 44/1967, (que había sustituido a aquel abuso al que llamaban Código Penal de 1944, sobre todo en sus artículos de “protección de la religión del Estado”, y que eran un desarrollo del llamado Fuero de los Españoles), pero ahora sin las limitaciones que aquella ley establecía. (Reproduzco más abajo íntegramente el “Pronunciamiento sobre Libertad Religiosa” de 1977, de la Comisión de Defensa Evangélica, que recoge las aspiraciones que tenían en aquellos tiempos las iglesias evangélicas, y la Comisión).

     Es cierto que el partido gobernante durante la tramitación de aquella ley, la UCD, acosada por numerosos problemas políticos internos y externos, no tuvo demasiada diligencia a la hora de desarrollar una figura recogida en el artículo 8º de la ley de Libertad Religiosa, que se refería a la creación de una Comisión Asesora en su seno, para vigilar el desarrollo de las libertades y derechos. Y eso que al poco de aprobarse la ley fue nombrado Ministro de Justicia el Sr. Fernández Ordoñez, que pasaba por ser la figura más progresista de aquel gobierno pero que, como llegó a ser publico y notorio, desde el seno mismo del gobierno de la UCD trabajaba al servicio de la oposición socialista. Poco después, el PAD del Sr. Ordoñez rompió su pacto con la UCD, se escinde de la coalición y se auto disuelve pasando a integrarse en el PSOE sus políticos más destacados, en cuyo seno concurrieron a las elecciones legislativas de 1982, que el PSOE ganó con una aplastante mayoría absoluta. Realmente la paralización en el desarrollo de la ley durante el mandato del Sr. Fernández Ordoñez al frente del Ministerio de Justicia, tenía todo el aspecto de la existencia de un interés en que aquella Comisión prevista en la ley se desarrollase y nombrase a sus miembros cuando hubiese un gobierno de otro color político.

     En realidad así fue. El 31 de Octubre de 1983, el nuevo ministro socialista, Sr. Ledesma, mediante una OM constituirá la Comisión recogida en la ley, que estará formada por funcionarios de su ministerio junto con un equipo de Vocales Externos procedentes de iglesias, Confesiones y Comunidades Religiosas y otro de Expertos, para elevar al Ministro de Justicia todas las mociones que la experiencia en el desarrollo cotidiano de la ley se viesen necesarias para un adecuado y libre ejercicio de la libertad religiosa.

     Este debía ser el fin de la Comisión de Defensa. En término coloquial: punto pelota. Se acabó la Comisión. Y a estas alturas ni había FEREDE alguna que valga, ni el menor atisbo de deseo o necesidad en las iglesias evangélicas para constituir federación alguna. Lo máximo que podría ser demandado, tal vez, sería la creación de una oficina que brindase a las iglesias que lo demandasen servicios de asesoría en materia legal, laboral, fiscal, etc.

     Así que lo que viene de aquí en adelante es otra película. Otros intereses. Otras ambiciones y el inicio de un proyecto que nada tenían que ver con el pasado aunque utilizase en su construcción a algunos de los protagonistas del pasado. La historia es que llega al gobierno de España un partido que, si se me permite la hipérbole, trae la vocación de perpetuarse en el poder per saecula saeculorum, a la par que un proyecto de transformación progresista en todos los órdenes que se resumían en la popular frase pública de uno de sus principales líderes de entonces, el Sr. Guerra: “Vamos a dejar España que no la va a conocer ni la madre que la parió.”

     Para esta perpetuación en el poder al estilo de PRI (partido que gobernó sin interrupción con mayorías absolutas en Méjico desde 1929 hasta 1997, y durante 60 años seguidos en todas las entidades federativas) se requería alcanzar un control sobre los principales movimientos sociales del país, uno de los cuales eran los grupos religiosos. La hoja de ruta del PSOE en materia religiosa era conseguir integrar en unas estructuras verticales a los diferentes grupos religiosos del país. Por un lado estaba la iglesia católica, que era un caso aparte por su implantación, influencia política y social, que tenía un Concordato y unas relaciones Diplomáticas institucionales provenientes de su especial status de religión y Estado. En segundo lugar conseguir integrar en una federación ad hoc proclive a los intereses del PSOE la idiosincrasia de las mezquitas, las diferentes familias del Islán, que en España ya estaban federadas en la UCIDE pero que no eran fácilmente manejables por el PSOE, pues estaban controladas de una parte por el gobierno de Arabia Saudita y de otra por el de Marruecos, y destacaban por su ideología conservadora en materia familiar y social. En tercer lugar, controlar a las comunidades judías de España, que si bien en número no eran muy significativa, su influencia exterior en los planos políticos y económicos eran importantes. Y, en cuarto lugar, aglutinar a todos los demás grupos religiosos cristianos no católicos de España en una Federación controlable, que estaría formada por todos los grupos: desde mormones, testigos de Jehová, adventistas del 7º Día, pentecostales y bautistas de todas las ramas, asambleas de hermanos, iglesias de Cristo, independientes, protestantes reformados como anglicanos, luteranos, calvinistas, otros grupos ya integrados en cuerpos denominacionales como metodistas, y cualquier cosa que se moviera en el campo cristiano no católico, como a la postre ocurrió con la Iglesia Ortodoxa.

     A esta iniciativa se unirán entusiásticamente algunos que tenían reputación de ser algo, a cuyo frente estaba el Sr. Cardona, de los que yo digo como Pablo escribiendo a los gálatas: lo que hayan sido en otro tiempo, nada me importa. (Gal. 2:6). Proseguiré con el tema en mi próximo artículo, Dios mediante.

     Notas:

     1. Glosario de Términos empleados:

     AAEE = Asuntos Exteriores.

     UCIDE = Unión de Comunidades Islámicas de España.

     FEREDE = Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España.

     OM = Orden ministerial

     PAD = Partido de Acción Democrática.

     PSOE = Partido Socialista Obrero Español.

     PRI = Partido Revolucionario Institucional.

     UCD = Unión del Centro Democrático.

     2. PRONUNCIAMIENTO DE 1977 SOBRE LIBERTAD RELIGIOSA:

     Las Iglesias Cristianas Evangélicas de España agrupadas y conjuntadas en la Comisión de Defensa Evangélica Española, en el momento político de elaborar Las Cortes españolas una CONSTITUCION, formulan el principio de LIBERTAD RELIGIOSA en los siguientes derechos fundamentales y esenciales a la misma:

     1. El derecho de conservar y de cambiar de religión y de creencias, asegurando al ciudadano español la inmunidad de coacción en todas las jurisdicciones.

     2. El derecho a la práctica del culto privado y público.

     3. El derecho a expresar libremente la religión y las creencias con las formalidades legales que regulan el derecho de expresión para todos los ciudadanos sin discriminación.

     4. El derecho a hacer prosélitos, respetando la libertad de cada persona a decidir su propia creencia religiosa.

     5. El derecho de enseñanza e instrucción religiosa, con la garantía de que ninguna entidad política ó religiosa monopolice la instrucción.

     6. El derecho de los grupos religiosos a organizarse ante el Estado y la Sociedad civil en la misma forma de asociación que es reconocida a todos los españoles que se asocian con propósitos de progreso y bienestar social. Derecho comprensivo de la libertad de formular las propias creencias, determinar el culto, estructurarse en la forma que estimen adecuada a su naturaleza religiosa, escoger a sus propios ministros y dirigentes religiosos y administrar su patrimonio y recursos económicos.

     7. La separación de Iglesia y Estado, para asegurar la propia independencia de ambas sociedades y la imparcialidad de la Administración civil hacia los cuerpos religiosos del país.

     La ausencia de garantía jurídica en cualquiera de estos derechos esenciales, menoscaba la libertad religiosa. La desconfesionalización del Estado es una consecuencia de la libertad religiosa y las iglesias cristianas no católico romanas de España manifiestan que el ideal cristiano es una Iglesia libre en un Estado libre”.





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